La respuesta popular al derribo de la Plaza de Toros (según la Plataforma van recogidas más de 7.500 firmas) y la iniciativa consecuente de la Delegación Provincial de Cultura de incoar un expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía creemos que son suficientes razones para dar por zanjado el asunto de la Plaza de Toros. Sin embargo, la codicia urbanística del equipo del Gobierno del PP parece no hacer aceptado tal hecho. En este sentido, ya han anunciado acciones legales sobre la Delegada de Cultura, Bibiana Aído ( siendo ellos los que siempre acusan al PSOE de La Línea de judicializar la política ) y han emprendido una campaña propagandística en contra de tal decisión. Para el Partido Socialista esta manera de acometer el asunto resulta sorprendente, toda vez que es el único Ayuntamiento de Andalucía que no se ha felicitado por una declaración de semejante calibre y está poniendo todos los inconvenientes habidos y por haber para que la declaración y protección de un monumento histórico no se lleve a cabo. Parece que al alcalde le parece mucho más contundente la patética paellada que organizaron para intentar justificar las acciones urbanísticas sobre el Parque Princesa Sofía que las casi 8000 firmas de ciudadanos recogidas en defensa de nuestro coso.
Por otra parte, tampoco entendemos que el ofrecimiento de una escuela taller con un montante de 100 millones de pts. para la rehabilitación se tome a burla y no den argumentos razonables para que lo rechacen tan repentina y arbitrariamente, al mismo tiempo que recurren a formalismos sin base y a la descalificación de Miguel Tornay ( que recordamos que como Vicepresidente de la Mancomunidad de Municipios es responsable del Área de Formación y por lo tanto de la organización de los talleres- escuela). Y lo que nos parece realmente inexplicable es el porqué se pide una subvención de 30 millones de pesetas para adecentar una plaza que piensan demoler. Todo esto se entendería, primero, si los intereses que andan detrás del derribo fuesen menos oscuros y no una más que evidente especulación urbanística basada de nuevo en el despilfarro del suelo municipal para beneficio de no sabemos qué empresario “amiguete” y, segundo, para poder justificar el abandono y la suspensión posterior de los espectáculos taurinos tradicionales en nuestra Semana de Feria. En este sentido, ante la actitud del equipo de gobierno, para los ciudadanos es clara la conclusión de que en el caso de que en la próxima Feria de La Línea no se dieran espectáculos taurinos los responsables serían aquellos que han impedido su rehabilitación, cuando menos la más necesaria para que nuestro coso contara con las condiciones necesarias para Julio del año que viene.
Recordar además que la titularidad de la Plaza de Toros en ningún paso de la incoación del expediente y en ningún momento después de la declaración cambiará de manos y que seguirá siendo patrimonio de los ciudadanos linenses cuyo titular es y será siempre el Ayuntamiento de La Línea. Tanto es así que la responsabilidad del mantenimiento, adecentamiento y rehabilitación de la misma deberá de ser promovido y gestionado por esta institución, evidentemente, con la ayuda y subvenciones reguladas por la Junta de Andalucía y otras instituciones para tal fin.