El Partido Socialista quiere salir al paso de las insistentes y reiteradas declaraciones del Concejal Jesús Soler a propósito del asunto de la Plaza de Toros. Evidentemente, una vez resuelta la cuestión sobre el derribo de la misma, la estrategia es crear la impresión de que la protección como bien cultural ante la codicia urbanística del equipo de gobierno, iniciada por la Delegación de Cultura, acarreará la suspensión de los espectáculos taurinos en la próxima temporada de Feria. Por lo visto, debemos entonces insistir en los mismos argumentos que el Partido ha venido refiriéndose al respecto. El primero es que la Titularidad de la Plaza de toros es exclusiva del Ayuntamiento, el segundo, que la conservación y mantenimiento es también responsabilidad de esta institución y, tercero, que la posibilidad de la suspensión de cualquier espectáculo venidero se deberá en todo caso a la dejadez deliberada de la concejalía en cuestión y nunca en el expediente incoado por la Delegación Provincial de Cultura.
Añadir además que nos sorprendió sobremanera, en primer lugar, el rechazo a una propuesta firme de rehabilitación por parte de la Mancomunidad de Municipios y, en segundo lugar, el hecho de que es el único municipio de España que pone cortapisas a la declaración de un edificio como monumento histórico. ¿Qué intereses pueden explicar estas actuaciones?