El Sr. Montero, concejal del Partido Popular, en un artículo de opinión aparecido en prensa, ha vuelto a centrar de un modo vergonzante el debate político en la petición de indulto.
Nuevamente vuelve a cuestionar, como ya lo hicieran otros colegas suyos, la imparcialidad del Tribunal sentenciador y, en consecuencia, la de los magistrados del Tribunal Supremo, atribuyendo a éstos el dictado de sentencias en función de intereses políticos. Cosa que no deja de ser una grave acusación de la cual no tenemos duda que los responsables del Poder judicial habrán tomado buena nota. Todo ello en un burdo y lamentable intento de eludir las responsabilidades que, como políticos y últimos responsables del modelo de seguridad impuesto en la ciudad y de la actuación de los policías, deberían haber asumido.
Pero el Sr. Montero, no contento con ese argumento, recurre a otro más deleznable y repudiable para situarse en contra de una sentencia judicial: “Los socialistas somos benevolentes con los asesinos”.
Intentar justificar el grave comportamiento que ciertos funcionarios, jaleados por el Alcalde y con su complicidad manifiesta, tuvieron con los concejales socialistas con tan lamentable argumento no es otra cosa que una manifiesta majadería.
Y todo ello porque el Sr. Montero no duda en tergiversar la realidad y poner en cuestión la lealtad institucional del Gobierno, alarmando a la sociedad y trasladándole que desde la Presidencia del Gobierno no se aplica con contundencia la Ley cuando se trata de delitos cometidos por terroristas.
El Sr. Montero debería saber que este Gobierno y los anteriores del Partido Popular no han hecho otra cosa que lo que tenían que hacer: Aplicar la Ley. Y ésta establecía que la pena máxima que se puede cumplir son treinta años que serán acumulables y que tienen derecho a reducción de condena, ello con base en el Código Penal vigente hasta el año 1995, en que fue modificado precisamente por un Gobierno socialista.
Por tanto, a los delitos cometidos antes de esa fecha se les tiene que aplicar el Código Penal en su versión de 1975 y eso es precisamente lo que ineludiblemente tiene que hacer este Gobierno y lo que hicieron los dirigidos por el Sr. Aznar.
Durante los años 1996 a 2004, años de gobierno del PP, salieron de la cárcel 64 presos etarras, con condenas superiores a los 30 años, por acumulación de penas, entre ellos el terrorista Enrique Letona condenado por nueve asesinatos y que cumplió sólo diez y seis años de prisión, o Juan José Larrinaga, por citarle sólo algunos, que por cinco asesinatos cumplió veinte años y así hasta 64 terroristas siendo Ministros de Interior el Sr. Rajoy, Marcelino Oreja o Ángel Acebes.
Es del todo impresentable que intente confundir a los linenses con falsos argumentos y utilizar la lucha antiterrorista para justificar los desvaríos y extralimitaciones de su política de seguridad.
El Sr. concejal ha de pensar que cada vez que tienen una salida de tono sus argumentos en orden a conseguir el indulto de los policías pierde consistencia y credibilidad. Somos muchos los que estamos tomando conciencia de que el perdón de los policías les importa poco y que lo verdaderamente importante para el PP de La Línea es desgastar con este asunto al PSOE.