Nuevamente por el equipo de Gobierno del Partido Popular y aprovechando los medios públicos se está iniciando una feroz campaña de desprestigio de la iniciativa de miles de ciudadanos para conservar nuestra histórica Plaza de Toros.
Argumentos tan falaces como que la Plaza se va a caer de un momento a otro, o que en todas las ciudades están situadas en el recinto ferial denotan la escasa seriedad de quienes con un descaro absoluto intentan confundir a la opinión pública.
Deben saber los linenses que existe informes municipales recientes que dan testimonio de que la Plaza no está en ruina sino que padece los lógicos deterioros del paso del tiempo. Este deterioro es consecuencia del abandono al que ha sido sometida por el Sr. Juárez que no ha invertido absolutamente nada, no solo en rehabilitarla sino en mantenerla durante sus años de Gobierno.
Somos conscientes de que esta decisión deliberada de abandono responde a una posterior justificación de un posterior derribo de la misma.
Todas estas patrañas y descalificaciones nos rearfiman en que el verdadero fin de la estrategia de Juárez respecto de la Plaza de Toros no es otro que la posibilidad de un nuevo negocio inmobiliario, sin importarle lo más mínimo las raíces históricas de nuestra ciudad y la conservación de nuestro escaso patrimonio.
En su absurda contumacia de abandonar a su suerte este edificio, ha llegado incomprensiblemente a anunciar que este año no habrá espectáculos taurinos y que celebrará éstos en una plaza portátil. Evidentemente esta decisión evitará que se efectúen las mínimas reparaciones para desarrollar las actividades taurinas aumentando aun más su deterioro.
Debería el Sr. Juárez ser respetuoso con el sentir de miles de ciudadanos y ponerse de inmediato a iniciar los trámites necesarios para instruir los expedientes necesarios que permitan la obtención de subvenciones públicas para rehabilitar nuestro coso y hacer compatible la conservación del mismo con un edificio cómodo y apto para la celebración de la fiesta taurina y otros eventos culturales.