De nuevo la situación del Matadero Municipal de nuestra ciudad salta a la palestra al rehusar la empresa que estaba interesada en la adquisición del mismo, sin saberse exactamente qué motivos la ha inducido a ello.
El Matadero Municipal, que fue una de las grandes promesas electorales del P.P., se ha convertido en un ejemplo de la incapacidad de gestión de nuestro equipo de gobierno. Una vez comprobada la ineptitud de los responsables de la gestión de esta empresa municipal, con el Sr. Calama a la cabeza, en un intento de nadar y guardar la ropa estos pésimos gestores han pretendido dejar en manos privadas la empresa. Ante la desastrosa situación de la misma, ninguna empresa se ha interesado por ella.
Entendemos que este es un buen momento para que el equipo de gobierno asuma sus responsabilidades y retome el control del matadero de una forma racional; esta actividad, antes de la llegada del G.I.L. a La Línea, era fructífera y rentable. Todo el que tenga un mínimo de conocimientos dentro del mundo empresarial sabe perfectamente que la mayoría de los fracasos empresariales provienen de una mala gestión, máxime cuando la actividad es tan necesaria como lo es el abastecimiento de carnes.
Creemos que sería buena idea por parte del equipo de gobierno separar de las responsabilidades directivas a los que han demostrado no estar capacitados para gestionar las empresas municipales, como es el caso del Sr. Calama, que con la nefasta gestión del Matadero y el fiasco que ha significado la liquidación de la empresa municipal del Conchal tras el desastroso episodio de los aparcamientos se ha distinguido por su ineptitud a la hora de dirigir las empresas municipales. Es momento de afrontar una nueva etapa en el Matadero, realizando una gestión racional que redunde en la estabilidad de la empresa y por ende de los puestos de trabajo de los linenses que desde hace años trabajan allí.