La últimas declaraciones del alcalde en referencia al proyecto de los nuevos juzgados de La Línea que serían ubicados en el antiguo instituto Diego Salinas no hacen más que corroborar la percepción que casi toda la ciudadanía tiene de la avidez inmobiliaria del equipo de gobierno. Como si fueran la panacea de la verdad, recurre a dos informes, uno de la Policía Local y otro de asuntos Sociales, para argumentar su rechazo a la construcción del nuevo juzgado y que significaría la pérdida del pingüe negocio que Juárez proyectó con el derribo del Diego Salinas y la Casa de la Cultura para, como no, vender el terreno y hacer pisos.
Nos parece totalmente incongruente la negativa del alcalde a instalar los nuevos juzgados en el centro de la ciudad, hecho que haría mucho más fácil para el ciudadano el acceso de la administración de la Justicia.
Desde la Administración andaluza no hay constancia de que el Ayuntamiento haya enviado ofrecimiento de terreno alguno para los nuevos juzgados, por lo que entendemos que es totalmente normal que la Consejería de Justicia opte por utilizar un edificio en desuso y evidente deterioro.
En cuanto a los argumentos de los citados informes, todos se caen por su propio peso. Debe saber el señor alcalde que por medidas de seguridad, que dicho sea de paso no se respetan en el actual juzgado, los vehículos particulares no pueden aparcar en la entrada de los juzgados, por lo que el argumento de la falta de plazas para aparcar para los particulares no tiene sentido. En cuanto a los coches oficiales, tras la remodelación del edificio la entrada y acomodación de los coches oficiales se harían sin ningún problema y por supuesto mucho mejor de lo que se hace ahora y además posibilitaría una segunda entrada por la parte trasera con la consecuente descongestión del tráfico humano.
Por otro lado, los problemas sociales que plantea el informe son irreales; ahora sí que se pueden crear conflictos en los tiempos de espera. Con el nuevo edificio se contaría con los dependencias necesarias para que los usuarios esperen a ser atendidos cómodamente.
Parece olvidar el alcalde que los actuales juzgados están ubicados al lado de un colegio y un mercado de abastos que registran un tráfico de personas importante. En cuanto al ambiente caótico que el alcalde nos dibuja, parece que el señor Juárez, al estar acostumbrado a acudir al juzgado por casos penales, olvida que los servicios que estas dependencias ofrecen no sólo son de carácter conflictivo; los ciudadanos acuden para muchos diversos asuntos ( partidas de defunción, casamientos, etc ) y en todo caso con las dependencias anteriormente citadas, este problema no se daría en ningún momento.
En cuanto a la seguridad, la Junta de Andalucía tiene un convenio con el Ministerio del Interior, por lo que la vigilancia de las dos entradas del edificio estarían custodiadas por los Cuerpos de Seguridad del Estado.
Lo que sí es evidente es que la situación del actual juzgado es insostenible, con claras carencias como la falta de accesos para los minusválidos, dependencias para la atención de mujeres maltratadas y falta de espacio para las diligencias.
En cuanto a la comparación con los juzgados de Algeciras, primero hay que remarcar que dado que en Algeciras hay 18 órganos judiciales, las dimensiones del edificio necesario para albergar todo el volumen de trabajo que estas instancias generan hacía imposible encuadrarlo en el centro de la ciudad.
La segunda comparación es evidente; el Ayuntamiento de Algeciras ha ofrecido los terrenos necesarios a la Consejería de Justicia, cosa que en La Línea, dada la escasez de suelo de nuestro municipio y la afición del equipo de gobierno de vender éstos a las promotoras, se hace casi imposible.
De la misma manera el Ayuntamiento de San Roque ha cedido a la Consejería de Justicia el edificio del Cuartel Diego Salinas que se encuentra en pleno centro de la ciudad.
Todo esto demuestra que el asunto de los nuevos juzgados de La Línea se basa en una clara falta de voluntad política del alcalde, ya que este proyecto echa por tierra sus expectativas inmobiliarias y especulativas.
Por último queremos reseñar que es especialmente lamentable que las distintas concejalías y delegaciones municipales se pongan a disposición de los dictámenes políticos del alcalde generando informes y estudios, y no es la primera vez, que no tienen pies ni cabeza.
Por todo esto el PSOE de La Línea espera que se imponga el sentido común y finalmente se pueda acometer las obras del nuevo juzgado en el Diego Salinas, acción que, al dotar de las instalaciones de espacios como salas para los abogados y procuradores beneficiaría a los ciudadanos, a los funcionarios y a los profesionales de la Justicia, además de potenciar de manera evidente la zona con los servicios anexos que necesitan este tipo de instalaciones.