En la primavera del 2005 la Cruz Roja consideró la posibilidad de no realizar los servicios de salvamento en las playas de La Línea dada la insuficiente financiación ofertada por el Ayuntamiento a esta organización. Tras la negociaciones se consiguió que dicha entidad velara por la seguridad de nuestros ciudadanos y los visitantes de nuestra ciudad, tal y como lo han hecho durante años con una labor impecable.
Ahora, un año después, nos volvemos a encontrar con la posibilidad de prescindir de tan importante servicio y la causa de esta grave situación no es otra que la falta de previsión y la inoperancia del equipo del gobierno del Partido Popular, que siguiendo su línea de derroche y gastos sin límite, han sumido al Ayuntamiento en una ruina que hace peligrar los servicios al ciudadano más básicos y necesarios.
De todos es sabido que la coordinación de las actuaciones en las labores de salvamento y vigilancia de playas requiere por una parte una coordinación efectiva y por otra una preparación exhaustiva y rigurosa del personal encargado de estos trabajos. Así lo ha estado haciendo la Cruz Roja de La Línea de manera ejemplar. Ante la grave situación que se plantea debida a la deuda que el Ayuntamiento mantiene con Cruz Roja, en concreto 125.000 €, para el Partido Socialista es sumamente preocupante la posibilidad de que este servicio quede en manos del personal de Protección Civil, ya que es evidente que dicho personal no tiene ni la infraestructura, ni los medios ni la preparación adecuadas para garantizar la seguridad de los bañistas del litoral linense, toda vez que incluso para una organización con experiencia como la Cruz Roja la preparación de la campaña de verano empieza cada año a primeros de Marzo para asegurar una dotación de socorristas y voluntarios preparada y operativa.
Resulta incoherente y absurdo que el alcalde quiera señalar a La Línea como un referente de seguridad y destino turístico cuando, debido a su mala gestión al despilfarro ejercido durante años, ni siquiera se puede garantizar los niveles adecuados de seguridad de los ciudadanos y los visitantes que llegan a La Línea cada verano.
Este grave hecho significa una clara señal de alarma que indica que la quiebra técnica en la que Juárez ha sumido al Ayuntamiento va a conllevar la merma no sólo de servicios sociales considerados como inherentes a la labor de la Corporación, sino a servicios básicos sin los cuales no se entiende ni la convivencia ni la seguridad física de los ciudadanos y, en definitiva, la constatación de la incapacidad de gestionar la vida pública de un equipo de gobierno que no sólo ha fracasado en su labor, sino que además ha sumido al Ayuntamiento en una situación ruinosa de la que tardaremos varios años en recuperarnos.