Recientemente el Secretario General del PSOE linense, Miguel Tornay, denunció en rueda de prensa la presunta irregularidad cometida por el equipo de gobierno al no haber invertido el dinero de una subvención concedida por la Consejería de Turismo para la remodelación del Mercado de La Línea de La Concepción. Se recordará también que al tener esta subvención un carácter finalista y una vez comprobado la falta de justificantes de la inversión, la Consejería ha procedido a iniciar un expediente de reintegro.
Es fácil advertir que las excusas del alcalde cuando se ve pillado in fraganti no tienen fundamento. Ahora el concejal Muñiz dice que se va a reunir con los representantes del colectivo que trabaja en el mercado. Nos parece muy bien que este señor se reúna con los comerciantes y esperamos que, cara a cara, les diga en qué se han gastado el dinero que recibieron para arreglar el mercado y por qué dos años después de ser concedidas las subvenciones ahora dicen que necesitan más dinero para hacer una remodelación completa.
Independientemente de las excusas y las poco creíbles justificaciones que el alcalde pueda dar sobre este dinero, el problema de fondo es que, como en el caso del Centro de Salud de Levante, la subvención para la remodelación del Mercado y de la subvención de 100 millones de pesetas recibidas para la creación de una planta de reciclaje denominada “Punto Limpio”, planta que nunca se ha puesto en marcha, el alcalde no ha dado ninguna explicación del uso que se le ha dado a esa subvención.
El PSOE de La Línea está a la espera de que el alcalde explique claramente cuál es la situación y en qué se han gastado esos dineros recibidos mediante subvenciones dirigidas a mejoras las condiciones de vida y de trabajo de los linenses y que se han perdido en un limbo del que sólo el equipo de gobierno es conocedor y responsable, subvenciones que, en contra de la consigna creada por el Partido Popular, demuestran la apuesta por nuestra ciudad que realizan tanto la Junta de Andalucía como el Gobierno Central.