domingo, 16 de julio de 2006
Todos recuerdan el lamentable ejemplo de falta de educación y prepotencia del Sr Juárez en aquella ocasión en la que, preguntado por una señora por los terrenos del hospital, terminó con aquel famoso “ joder con el puto hospital “.
El paso de los años y las tardes de aprendizaje con su mentor, el convicto Jesús Gil, han convertido a este personaje en un ejemplo a no seguir. Independientemente de las diferencias políticas que siempre se han dado en nuestra ciudad, la educación y el respeto mutuo ha imperado entre los adversarios políticos de nuestro consistorio hasta la llegada de estos gestores venidos de la mano de una de las organizaciones políticas más turbias de la democracia española que ha llevado a la disolución del consistorio marbellí y la entrada en prisión de varios de sus miembros.
Ahora, ante la insostenible situación de ruina provocada por la irresponsable gestión de este equipo de gobierno, no les queda otra salida que el exabrupto y el insulto ante los representantes sindicales que ejercen su derecho a protestar por algo tan grave como es la falta de pago de las nóminas de los trabajadores del Ayuntamiento.
El deterioro de las relaciones políticas y la perversión de las instituciones municipales han marcado el desarrollo de la política local desde la llegada de Juárez a nuestra ciudad.
Desde aquí exigimos al alcalde el debido respeto a los trabajadores y a sus representantes, recordándole que el castellano tiene una infinita riqueza de adjetivos para calificar su gestión y sus maneras, siempre manteniendo el decoro y la educación que un cargo como el suyo exige.
Publicado por psoelalinea @ 10:12
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios