martes, 15 de agosto de 2006
La difícil situación económica generada por la nefasta gestión del equipo de gobierno del PP hace que el alcalde respete cada vez menos a los ciudadanos linenses y utilice descaradamente la mentira para encubrir las graves dificultades por las que están pasando los servicios públicos más elementales, que ha de garantizar cualquier Ayuntamiento. La deuda de 1.756.554,33 € con el Consorcio de Bomberos es un claro ejemplo. No hace mucho el alcalde afirmó a los medios de comunicación que el plazo para el pago de la deuda era el día 31 de diciembre de 2006. Pero según la notificación de resolución del Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz de fecha 7 de agosto de 2006 que ponemos a disposición de los medios de comunicación el alcalde miente. Pues en ella puede leerse que se requiere de los ayuntamientos morosos, en los que evidentemente está incluido el de La Línea, “que hagan efectivas las cantidades adeudadas en un plazo no superior a un mes, avisándoles de su posible exclusión del Consorcio caso de mantener los incumplimientos de pago, tal y como establece el art. 20 de los Estatutos”.
Una vez más el principal responsable de la gestión de la ciudad se atreve a jugar no sólo con la confianza del pueblo sino con uno de los pilares más importantes de la seguridad ciudadana. Es lógico pensar que el recurso a la mentira es un claro síntoma de desesperación y de falta de capacidad política para la solución de los problemas de los ciudadanos. Problemas que la pésima y alocada gestión del Sr. Juan Carlos Juárez Arriola ha propiciado.
Las consecuencias de una más que posible expulsión del Ayuntamiento de La Línea del Consorcio de Bomberos son gravísimas. Hay que recordar que la ley obliga a ofrecer este servicio contra incendios a las poblaciones de más de 20.000 habitantes y es razonable pensar que dadas las capacidad de estos gestores jamás podrán constituir este servicio de forma autónoma.
Es por todo ello por lo que Partido Socialista no llega a entender que se utilice la mentira para tapar una gestión tan inútil en vez de aceptar la responsabilidad y acometer el problema con la valentía necesaria para al menos recuperar la confianza de los ciudadanos en la institución.
Publicado por psoelalinea @ 19:10
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