El Partido Socialista quiere manifestar públicamente su preocupación por el anuncio de expulsión del Ayuntamiento linense del Consorcio de Bomberos. Esto no es más que un claro ejemplo de la ineficacia del equipo de gobierno del PP, que, a la manera del GIL de Marbella, olvida deliberadamente hacer frente a las necesidades básicas de los ciudadanos.
De la misma manera, se han visto afectados los colegios públicos cuya falta de mantenimiento y conservación han puesto en peligro el derecho fundamental de nuestros hijos a recibir una educación; los centros de salud y el nuevo hospital, de los que los ciudadanos estamos padeciendo los retrasos en su construcción, y los servicios básicos de limpieza de los que continuamente tenemos noticias de la deserción de las empresas adjudicatarias de basuras y jardinería porque no les pagan.
En este caso en particular del Consorcio de Bomberos, al impago del 1.196.576 € se le suma la despreocupación, ya que en la importantísima reunión en que se trató la expulsión, ni siquiera asistió ningún representante del Ayuntamiento que ofreciera una solución o al menos mostrara la disposición para resolver el problema de la deuda, y la actitud chulesca y bravucona del Alcalde, Juan Carlos Juárez Arriola, que ha declarado por activa y por pasiva que no pagará ni un solo euro hasta diciembre. Es por esto por lo que comprendemos y subscribimos absolutamente las palabras con las que se ha pronunciado el Presidente del Consorcio de Bomberos, don Andrés Beffa, cuando refiriéndose al caso de La Línea y al alcalde dice que la situación “es sangrante porque lleva tres años negándose a abonar ni un solo euro hasta el 31 de diciembre, después de todo un año beneficiándose del servicio contra incendios”. Evidentemente, esta situación pone en evidencia que el modo de concebir la gestión del Ayuntamiento por parte del PP no es el adecuado, pues es cada vez más evidente que falla el equipo político y que sobre todo falla la actitud del alcalde. Las consecuencias de la más que posible expulsión son graves no sólo desde el punto de vista económico, ya que el Ayuntamiento linense habrá de hacerse cargo de la plantilla de bomberos correspondiente y del gastos de los medios materiales, sino también desde el punto de vista de la seguridad pues la idea del Consorcio obedecía a la unión de fuerzas de los distintos ayuntamientos que lo configuraban para de este modo ofrecer un mejor servicio de seguridad contra los riesgos de incendios a los ciudadanos.