En unas semanas se celebrará el 75 aniversario de la adquisición del derecho a voto por parte de las mujeres españolas. Este hecho tiene una relevancia especial si miramos un poco atrás y vemos la trayectoria de las condiciones de vida de las mujeres en nuestro país.
Tras la etapa de ampliación de las libertades que se da durante la II República, durante el franquismo la mujer pierde todos sus derechos y es reducida al papel de esposa, madre y mujer piadosa. No tenía derecho a administrar bienes, a tener pasaporte, o a poner una denuncia. En 1.970, la nueva Ley General de Educación reconoció el derecho a una educación igual para todos, incluidas las mujeres. Las mujeres van tomando conciencia de sus derechos y comienzan a reclamarlos.
Tras el fallecimiento de Franco, y tras 40 años de ausencia democrática, el estado Español retoma el pulso de sus valores democráticos, desde la libertad y la justicia, configurándose como un Estado de Derecho, a partir de la Constitución de 1.978.
Ya en 1.976, el 15 de Enero, 2000 mujeres se manifestaron en Madrid con pancartas en los que se podía leer “ Mujer, lucha por tu liberación “. El 27 de Mayo de aquél mismo año, 4000 más se reunieron en la Universidad de Barcelona en la
I Jornades Catalanes de la Dona, la mayor expresión del movimiento feminista en el Estado Español.
La Constitución de 1.978 supuso un paso definitivo en el camino hacia la igualdad, aunque ninguna mujer intervino en su redacción. Desde entonces, se ha despenalizado el adulterio ( 1.978), se ha legalizado el aborto en tres supuestos ( 1.985 ), y un largo etcétera de normas jurídicas y legales que han acercado a la realidad la igualdad legal.
El Partido Socialista, desde la óptica de una política dirigida a la incorporación de la mujer en todos los ámbitos de la vida social, laboral y política, apuesta por una sociedad en la que la mujer ocupe su puesto por pleno derecho y en igualdad de condiciones ante los hombres.
Desde el PSOE linense nos sumamos a la celebración de estos 75 años de sufragio universal y de reconocimiento de los derechos de la mujer en nuestra sociedad, cada vez más igualitaria y justa.