Tras la aprobación en pleno del proyecto de instalación de 62 nuevos negocios en la Avenida 20 de Abril, que contó con el voto en contra del Grupo Municipal Socialista, el PSOE linense quiere matizar la posición de su grupo a este respecto.
Después de diversos contactos con comerciantes linenses, hemos tenido la certeza de que el citado proyecto significa un peligro para la prosperidad de los negocios linenses al ser estos nuevos negocios una competencia desleal en cuanto igualdad de condiciones en explotación y cargas fiscales, suponiendo la instauración de una especie de mercadillo permanente en La Línea. Va a afectar el equilibrio existente en el comercio tradicional y destruir puestos de trabajo. El hecho de que no se haya contado con la participación de estos comerciantes nos da una clara visión de que al Ayuntamiento no le interesaba darles cabida en este proyecto, que debía haber sido gestionado por el propio Ayuntamiento de forma directa y no por una sola empresa.
Por otro lado, ya en el pleno el portavoz socialista, Miguel Tornay, expresó sus dudas ante una operación que a todas luces escapa a la lógica desde el punto de vista financiero. Conociendo que se van a instalar 62 módulos, teniendo en cuenta que la concesión se da por un desproporcionado periodo de 75 años y que, según consta en el dictamen de la mesa de contratación, el precio anual que debe pagar cada comerciante a la empresa Garmi por el alquiler del módulo es de 10.800 €, con una sencilla multiplicación incluso al concejal Manuel Aguilera le debería resultar fácil saber que la empresa Garmi ingresará 50.220.000 €. durante el período que dura la concesión, es decir más de ocho mil millones de las antiguas pesetas Todo esto sin contar el incremento anual del IPC durante estos 75 años, que sin duda se aplicará como viene reflejado en el pliego de condiciones. La sorpresa manifestada ayer tanto por Aguilera como por el alcalde ante esta cifra es incomprensible y cómica a la vez, porque demuestra que han dado esta concesión sin saber ni lo que han hecho ni lo que vale. De todas formas hemos pensado enviarle al concejal Aguilera unos cuadernillos Rubio para que aprenda a sumar y a multiplicar y otros para que aprenda a leer y pueda así enterarse de lo que dice el pliego y lo que se recoge en el acta de la mesa. De esta forma confiamos en que su analfabetismo no siga impidiéndole conocer el contenido de los proyectos y se eviten futuras lesiones al patrimonio de los linenses.
El precio de los módulos es otra cuestión interesante. ¿Cómo es posible que un modulo prefabricado de veinte metros cuadrados cueste entre 65.000 y 90.000 euros?. Según Aguilera es lógico porque si los kioskos de chucherías y prensa valen 24.000 euros estos que son más grandes valen más. Pero esto es una falacia. Esos kioskos tienen también un precio desproporcionado que ha obligado a endeudarse enormemente a los kioskeros. Cuestan lo mismo que una casa prefabricada de madera de 80 metros cuadrados, lo mismo que un vehículo todo terreno o lo mismo que un pequeña embarcación de recreo. Fue el Ayuntamiento el que se encargó de buscarlos igual que hizo con los moduladores de sonido para los bares que en el mercado costaban 600 euros mientras que los que exigía el Ayuntamiento valían 1.500. Por tanto no nos sirven anteriores gestiones del Ayuntamiento como la de los kioskos y lo único que podemos concluir es que no saben negociar y siempre compran lo más caro, que casualidad, aunque al final lo pagan los ciudadanos. No quisiéramos pensar que este tipo de construcciones prefabricadas este suponiendo un negocio para nadie que no sea el propio fabricante porque eso sería un abuso y más cosas y estamos seguros de que Aguilera nunca abusaría de nadie.