El concejal socialista Manuel Caeiro quiere salir al paso de las declaraciones del Sr. Montero en referencia a las inversiones de lasa Administraciones Socialistas.
En primer lugar, Manuel Caeiro, comentó que las inversiones efectuadas por los gobiernos socialistas de la Junta y del Estado contradicen el discurso reiterativo y lastimoso del concejal Montero en la medida en que demuestran que las administraciones socialistas no sólo han cumplido con las obligaciones adquiridas con durante los mandatos del PP en el gobierno de la nación sino que han sido ampliados con otras de profundo calado para la mejora de vida de los ciudadanos linenses. Añadió que tampoco le parece ridículo ni parcantero recurrir al reparto de octavillas en el sentido de que esta está dentro de los recursos utilizables en las condiciones de una manipulación absoluta de los medios de comunicación públicos, refiriéndose a la resolución del Consejo Audiovisual en donde se dejaba bien claro las carencias democráticas de ciertos programas de la Radio Municipal Pública.
Manuel Caeiro quiso recordarle también al concejal que la ejecución de los compromisos de anteriores corporaciones es algo obligado, siempre y cuando estos compromisos no contradigan al derecho y las normativas, como es el caso del convenio firmado con la Confederación Hidrográfica del Sur que, como hemos explicado en muchas ocasiones, no se ajustaba en muchos de sus puntos a los requisitos y condiciones que las subvenciones europeas marcaban en aquel momento. Respecto a los terrenos del hospital todos los ciudadanos saben que la única ficha que ha movido el Ayuntamiento ha sido regatear metros de una manera maliciosa y que ahora afortunadamente parecen que han entrado en razón cuando desde la misma radio municipal y en el mismo programa antes aludido quisieron reventar la manifestación de la plataforma en petición de los terrenos inventándose un sarta de medias verdades.
Por otro lado y para terminar, Manuel Caeiro señaló que lamentablemente este señor se queja de cosas que no son ciertas y olvida intencionadamente las subvenciones recibidas de las administraciones socialistas que ellos han desviado para otros fines o aquellas en las que el dinero parece haberse difuminado.