Resulta decepcionante ver como solo un día después de que el PSOE haya firmado un documento conjuntamente con el Equipo de Gobierno para que se inicien conversaciones con la Junta y se busquen vías de cofinanciación de la rehabilitación de la Plaza de Toros de La Línea, el concejal Jesús Soler salga arremetiendo de nuevo contra un responsable del Gobierno autonómico enturbiando así el clima de diálogo creado y la disposición de cooperación que en torno a este tema se había producido.
El hecho de que la Delegada Provincial de Cultura vea difícil que las obras de rehabilitación acaben antes de la Feria de Julio no es argumento para romper la baraja de esta manera. La tardanza en reaccionar por parte de este concejal para que se inicien los trabajos en la Plaza es lo que nos ha llevado a esta situación y es de sentido común pensar que para que las obras se inicien en Marzo tal como Soler pide hay que correr mucho, opinión que comparten conmigo tanto el Señor Escuadra como el Señor Montero y así lo expresaron en las distintas reuniones mantenidas hasta el momento.
El señor Soler debe comprender que es necesario que antes de nada se presente un proyecto. Eso significa que debe hacerse un concurso público para que se presente quien quiera tal como manda la ley. No sé qué le disgusta a Soler de que yo proponga un concurso de arquitectura, que es precisamente ese concurso que exige la ley pero premiando al arquitecto que gane y ofreciéndole que dirija las obras que se acometan. Eso garantizaría que se pueda elegir el proyecto de rehabilitación de mejor calidad y de mejor coste. Todas estas cuestiones requieren aprobación en Pleno. También propusimos que el arquitecto municipal hiciera un anteproyecto técnico tal como han hecho con la Ciudad Deportiva y se establezca así la rehabilitación que se quiere hacer.
Posteriormente a la selección del proyecto habría de remitirse a la Junta de Andalucía, que es quién debe autorizarlo una vez que se concluya el expediente de declaración de bien cultural que aún está en período de alegaciones. Después hay que sacar a licitación la obra y crear una mesa de contratación para adjudicarla. Por otra parte está la financiación del proyecto. El Ayuntamiento quiere que la Junta participe y eso nos parece bien y a la Delegada Provincial también y así lo dijo en la rueda de prensa. Tendrán que solicitar esas ayudas con el proyecto en la mano y entre todos buscaremos que sea de la manera mejor y más rápida. Pero ¿todo eso en un mes?. Yo creo que es difícil por no decir imposible.
Lo que ocurre es que a Soler se le ha visto su auténtica intención y su verdadero talante, falto de capacidad para el diálogo y para buscar soluciones de manera sosegada y consensuada. No le interesa rehabilitar la Plaza de Toros, lo único que le interesa es buscar argumentos para culpar a la Junta de lo que sea, aunque no sabe hacer ni eso. Si esta es su postura buscaremos el entendimiento con el responsable de cultura, Sr. Escuadra, que parece mucho más sensato en este asunto y que es realmente quién tiene competencias en la rehabilitación dado que es ya un asunto de carácter patrimonial de los linenses y connotaciones históricas y culturales en cuanto a las obras de rehabilitación se refiere.
Si tanto interés tiene Soler en que se puedan dar toros podía haber dedicado algo de dinero al mantenimiento de la Plaza durante los ocho años que lleva gobernando en La Línea, porque esta plaza ha estado ofreciendo espectáculos durante más de un siglo y curiosamente cuando decidieron que había que hacer allí un edificio de 20 plantas fue cuando quedó abandonada e inutilizada. El propio arquitecto que le asesora ha dicho públicamente que las obras necesarias para que la plaza funcione “son sencillas” según sus palabras. Seguro que si es así se podía haber mantenido en funcionamiento con un poco de cuidado, cariño y dinero y me da la impresión de que Soler ha privado a nuestra plaza de las tres cosas durante este tiempo.