lunes, 19 de febrero de 2007
Para el Portavoz Socialista Miguel Tornay, “resulta inaceptable para un pueblo que su alcalde se dedique a mentir continuamente sobre un asunto tan serio como la construcción de un hospital nuevo e impida con continuas artimañas que este se pueda construir hasta que no pasen las elecciones”.

Para el socialista los argumentos falsos del alcalde son fáciles de desmontar porque no son ciertos. En primer lugar hay que recordar que los tres mil metros que faltaban y que hasta la fecha siguen siendo solo una promesa, fueron ofrecidos por el propio Ayuntamiento en la oferta inicial, que hicieron libremente y con las parcelas que quisieron. Debió ser Juárez por tanto el que no tuvo en cuenta que allí había una fábrica y unos trabajadores a los que había que buscar una solución, como él mismo dice. Por otra parte a la Junta se le dio a elegir entre este suelo y los que están junto al aeropuerto, que sin duda no son un sitio para un hospital, tanto por el ruido de los aviones como por las interferencias electrónicas de los aparatos del aeropuerto con los del futuro hospital. Esto ocurrió después de que la Junta rechazase un terreno en Sierra Carbonera que estaba en suelo protegido y que podía abrir una puerta a la especulación urbanística, algo que a Juárez no parecía preocuparle.

Ahora nos encontramos que hay que hacer una nueva información pública para poder ceder los terrenos a la Junta, pero han esperado casi un mes después de que finalizara la otra exposición pública, la del convenio de los tres mil metros. Tiempo desperdiciado al servicio de la estrategia de retrasos del PP. Y claro, todo esto después de decir hace seis meses que los terrenos estaban cedidos y de poner vallas publicitarias anunciando esta mentira que ahora se descubre.

Pues bien el proyecto está terminado, como anunció el Director General de Asistencia Sanitaria de la Junta, aunque los terrenos aún no estén, que tendría que haber sido lo primero. En los tres mil metros famosos siguen estando los edificios que se proyectaron y que eran fundamentales. El sótano se destinará a aparcamientos y esto no afecta al diseño del hospital que se anunció en su momento. El Helipuerto se ha situado sobre el techo de uno de los edificios para más fácil acceso de los enfermos que lleguen o salgan del hospital en helicóptero y solo falta saber la altura que tendrán los bloques de pisos de alrededor porque si Juárez ha proyectado en el nuevo PGOU más alturas de la cuenta, que probablemente lo habrá hecho, también nos estropeará ese servicio.

Pero hay una cosa muy importante que Juárez siempre evita mencionar y es que la Junta solo pone dos condiciones para hacer el hospital: una son los terrenos y otra es que el suelo sea urbanizable, algo que aún no es y de lo que no sabemos nada. Con toda seguridad este es el as que el alcalde tiene en la manga para seguir frenando este importante proyecto porque ni ha iniciado los trámites para que el suelo sea urbanizable ni tiene dinero para ofrecer las condiciones de urbanización en cuestiones de alcantarillado, electricidad, etc. No tiene dinero porque lo ha despilfarrado como hacía con sus empresas a las que arruinó antes de venir a La Línea y porque prefiere gastarlo en grandes sueldos para él y los suyos antes que en beneficio de los linenses.
Publicado por psoelalinea @ 9:57
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