El Partido Socialista considera de extrema gravedad la repercusión que el próximo proceso judicial del antiguo responsable de Seguridad Ciudadana, Manuel Aguilera, y dos miembros de la Policía Local para el prestigio de la ciudad y del Ayuntamiento. Para el PSOE el hecho de que un concejal de nuestro Ayuntamiento se siente en el banquillo, acusado de un delito de coacciones, es histórico. Hasta el momento, nunca en la historia democrática de este Ayuntamiento habían sucedido tales hechos.
Es por ello por lo que demandamos del Partido Popular, que tome las medidas disciplinarias y deontológicas necesarias con objeto de evitar al pueblo de La Línea el deshonor de ver en semejante trance a uno de sus representantes políticos. Apelamos a la coherencia ética del PP provincial y regional, ya que dudamos mucho, primero, de que el presidente del PP local y alcalde de La Línea, Juan Carlos Juárez, opte por tal iniciativa en la medida en que él también está imputado en casos judiciales de gran trascendencia y, segundo, que el propio protagonista, Manuel Aguilera, presente su dimisión, cosa que tendría que haberse producido cuando dos de sus subordinados fueron condenados a prisión tal y como él mismo prometió.
Lamentablemente, esto no ha hecho más que empezar. Dentro de poco, asistiremos a nuevas idas y venidas a los juzgados del alcalde, concejales del equipo de gobierno del PP y responsables técnicos en una procesión de parecidas características a las que se dieron con la Operación Malaya en Marbella. Presuntos casos de clientelismo político, prevaricación, y malversación de fondos públicos empañarán, si el PP no toma cartas en el asunto, la imagen y el prestigio de una institución que debería de ser ejemplo de legalidad y transparencia ante los ciudadanos.