Hace unos días el Sr. Calama, Gerente de Hacienda dio a conocer un informe en el que se afirmaba que las compensaciones en concepto de deudas con el Estado, habían comenzado con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la Presidencia del Gobierno de España. Tal afirmación es absolutamente falsa. Durante el Gobierno de Aznar se compensaron deudas mediante retenciones por valor de 1.695.958,57, todas ellas efectuadas entre Junio y Diciembre de 2001 según el diario de sesiones del Congreso de 30 de Junio de 2005.
Según el mismo diario oficial, a partir del 1 de Enero de 2002 el Ministerio de Hacienda dejó de practicar retenciones. El motivo fue que Juárez abandonó el GIL y se pasó al Partido Popular. Como premio, el Partido Popular optó por no cumplir con sus obligaciones de fiscalización. Como consecuencia de tal irresponsabilidad la deuda ha crecido hasta originar la quiebra técnica que hoy padecemos.
Asimismo el Sr. Calama anunciaba como una barbaridad las cantidades retenidas por la Administración Central a nuestro Ayuntamiento. El Gerente de Hacienda se olvidaba decir a nuestros vecinos la cantidad que han dejado de pagar a la Hacienda y a la Seguridad social desde que llegaron al poder. En total, desde el 2000 al 2006, el Ayuntamiento ha generado una deuda de 51.877.774,44 millones de euros con la Administración Central.
Con estas cifras, ¿pretende acaso el Sr. Calama que, después de estas cantidades desorbitadas, el Gobierno, no tome medidas preventivas? ¿Pretende el gerente de Hacienda que la Administración Central mire hacia otro lado y no evite un caos económico similar al generado por el GIL en el Ayuntamiento de Marbella?
El Sr. Juárez y su escudero Calama saben que la ley establece dos fómulas: pagar a través de un Plan de Pago o bien embargar a los morosos. Curiosamente, estas dos fórmulas son las que el mismo Ayuntamiento está aplicando a los ciudadanos que se atrasan en el cumplimiento de sus obligaciones impositivas.
¿Cómo se puede evitar esto?.
Es bien fácil, si no hay fondos para pagar y es cierto que la mayoría de los Ayuntamientos tienen problemas para ello, existe la posibilidad de elaborar un Plan de Saneamiento y llegar a un Plan de Pagos con la Administración. Así lo han hecho numerosos Ayuntamientos de España y concretamente Tarifa y Los Barrios en el Campo de Gibraltar y Sanlúcar, gobernado por el PP.
Entonces, ¿por qué razón actúa así el alcalde?
En principio, un Plan de Saneamiento exige contener el gasto, pagar el corriente del mes y quitar, además, una parte de la deuda. Visto esto, le sale más rentable no pagar y que les descuenten antes que abonar todos los meses sus obligaciones fiscales.
En segundo lugar, porque imita la gestión económica del GIL, origen ideológico de Juárez y Calama, en la que la venta de patrimonio, la sobreexplotación urbanística y el impago a Hacienda.
Y en tercer lugar, porque creemos que poco le interesa el futuro de la ciudad.
¿Qué ocurriría si no le retuvieran?
Si no se compensara la deuda, ésta sería insostenible, crecería mensualmente y se generaría hasta una quiebra aun mayor de la que padecemos.
En 2005, por poner un ejemplo ilustrativo, generaron una deuda de 7.884.721 € y se retuvo en compensación de la deuda 8.862.092,16 €. Es decir, a pesar de éstas la deuda sólo se reduce en 997.370,93 €.
De todas maneras, las liquidaciones practicadas desde el año 2.000 hasta el 2006 han sido:
(Cuadro 3)
Y las deudas retenidas durante el mismo periodo han sido:
32.053.959,44 millones de Euros que corresponden 21.319.720,03 millones de euros de Seguridad Social y 10.734.239,37 millones de euros de Hacienda.
Por tanto, en este periodo (2000-2006) han recibido 68.227.190,61 millones de euros del Estado, a pesar de no pagar ni un euro de sus obligaciones.
De manera que si no se les hubiese retenido estas cantidades la enorme deuda que hoy tenemos con la Seguridad Social y Hacienda se hubiese aumentado en 32.053.954,44 millones de euros más los 51.877.774,44 millones de euros que han generado durante el periodo, estaríamos en 83.931.733,88 millones de euros, cantidades insoportables para la economía de nuestra ciudad.