Manuel Caeiro quiere salir al paso de las desafortunadas y malintencionadas declaraciones del Sr. Gabriel Gonzálvez ante el urgente problema de las tres familias afectadas por el incendio en el Patio Serruya. En primer lugar, Manuel Caeiro lamenta muchísimo que malgaste tiempo en insultar a la oposición en vez de dar una solución a estas personas que obligadas por la ineptitud y el caos en los Servicios Sociales del Ayuntamiento no han tenido más remedio que sentarse a las puertas del Ayuntamiento exigiendo un derecho fundamental: el de vivienda. Al parecer del concejal estas maniobras de distracción sí que son propias de una política “asquerosa y rastrera”. Este problema viene de largo, ya intercedí personalmente a través dos conversaciones con el Sr. Gonzálvez para que solucionara la lamentable situación de estas personas. Me parecía que en esas circunstancias no era lícito aprovecharse políticamente de desgracias de este tipo. Lo sorprendente del caso es que ha sido este concejal el que ha dado pie a esta discusión con los insultos a estas personas al llamarlas manipuladas y a mí personalmente cuando él sabe perfectamente que dialogué con él sin darle ninguna publicidad al asunto.
Este no es el primer caso, recordarán los linenses que ha habido durante más de una semana un linense en huelga de hambre en las puertas del Ayuntamiento por iguales circunstancias. Le recuerdo que desde la oposición lo que podemos hacer es escuchar a los linenses e intentar solucionar los problemas que a ustedes le corresponden. Así que yo me quedaría muy contento con que diera una solución rápida y satisfactoria a estas personas ya que es su obligación política y ética.
El no solucionar estos problemas e intentar culpar a la oposición si que es una política rastrera y de basura. Nada de esto hubiera ocurrido, terminó diciendo Caeiro si en vez de vender los terrenos municipales hubiesen dedicado éstos a la construcción de viviendas sociales.