El PSOE de La Línea ha manifestado su preocupación por el hecho de que hayan pasado ya más de tres meses desde que el equipo de gobierno anunciase que se iba a conseguir el aval necesario para que la Junta de Andalucía aceptara el pago fraccionado de la deuda de unos 540.000 € que el Ayuntamiento tiene por la nueva piscina cubierta sin que esto haya sucedido y por lo tanto los ciudadanos sigan sin poder disfrutar de este servicio.
Contrariamente a lo que el Sr. Montero adujo en un Pleno, parece que el equipo de gobierno, debido a su morosidad con casi todas las entidades financieras, tiene serias dificultades para conseguir la confianza de las entidades bancarias, que no se fían de dar un aval bancario a un equipo de gobierno que ha demostrado en numerosas ocasiones su incapacidad para contener la deuda municipal y su habitual tendencia a no pagar a nadie, presa de la ruina en la que ha sumido al Ayuntamiento. Hay que señalar que el equipo de gobierno dijo que este problema estaría resuelto el 5 de Junio, cosa que ahora se demuestra que no era más que otra mentira electoralista del PP.
Así vemos cómo pasan los meses y las promesas vuelven a ser incumplidas por el PP y cómo los ciudadanos tiene que seguir esperando hasta no se sabe cuándo para poder usar unas instalaciones que tiene una gran demanda en nuestra ciudad.
Por otro lado, en esa misma tónica de promesas incumplidas y mentiras para salir del paso, vemos cómo el equipo de gobierno del PP sigue sin abrir el Pabellón Deportivo de Junquillos, una inversión de la Junta de Andalucía de 28 millones de las antiguas pesetas y que estaba destinado al uso gratuito de los vecinos de la zona, hecho que al final no se dará ya que el equipo de gobierno, en su afán de recaudar dinero, va a dar en concesión a una empresa privada la explotación de dicha instalación, lo que supondrá un cargo para la economía de los usuarios de la barriada de Junquillos.
Han sido ya dos veces las que el Sr. Soler ha anunciado a bombo y platillo que el centro se abriría en pocas semanas. A estas alturas nadie cree en las palabras de este concejal en funciones que ha caracterizado su gestión por el retraso de las actuaciones y por el deterioro progresivo de las instalaciones deportivas y el encarecimiento de los servicios que teóricamente deberían ser, por su condición de públicos, más asequibles a los ciudadanos.