El PSOE linense quiere llamar la atención sobre el hecho de que, sólo a 30 días del comienzo de la feria de La Línea, hayan comenzado las obras de adecuación de nuestra plaza de toros para que en ésta se puedan dar los tradicionales festejos taurinos.
Después del vergonzoso espectáculo que dio el equipo de gobierno del PP lamentándose de que este singular monumento de nuestra ciudad fuese declarado bien de interés cultural, cosa de la que cualquier ciudadano que quiere a su pueblo se alegraría, vemos cómo con prisas y a regañadientes, el equipo de gobierno se dispone a hacer lo que tendría que haber hecho hace muchos años: cuidar y mimar uno de los edificios más significativos, antiguo y querido de La Línea.
Presa de su propia naturaleza especuladora e irracional, Juárez y su equipo de gobierno no dudó en intentar convertir este símbolo linense en una torre de pisos a pesar de las miles de voces de ciudadanos que al unísono dijeron que la Plaza de Toros de la Línea no se derribaba.
Ahora, ante la evidencia de su error y su mala gestión, acometen la tarea que para ellos resultaba imposible y absurda. Basta recurrir a las hemerotecas y a los archivos de radio para recordar cómo Juárez y los suyos decían que la Plaza de Toros de La Línea era una cochambre que no valía la pena arreglar y, lo más incomprensible para un linense, que no tenía valor histórico o artístico alguno.
Principal paladín de aquella cruzada en pos de la demolición de nuestro coso fue el concejal Jesús Soler que, vista su demagogia y su capacidad para mentir a los ciudadanos, pasará a la historia de nuestro consistorio como el concejal que más ha mentido y el que menos promesas ha cumplido durante su periodo político. Casos como la piscina cubierta o el pabellón de Junquillos demuestran que la credibilidad de este señor ha tocado fondo, aparte de otras cuestiones que los jueces aclararán.
Todos los ciudadanos, y en especial los aficionados a los toros, se preguntan por qué el año pasado el equipo de gobierno, en vez de ser en causante de que por primera vez en más de 100 años de nuestra historia se dieran toros en una plaza portátil, no se tomó el interés que ahora parece que tienen en que se den toros en nuestra plaza, toda vez que ahora consideran que 30 días son suficientes para conseguir los mínimos de seguridad y operatividad exigibles en esta clase de eventos.
Con este tipo de actuaciones el equipo de gobierno del PP pierde toda credibilidad y la confianza de unos ciudadanos cansados de tantas mentiras y tantas promesas que, cada cuatro años, Juárez utiliza para seguir guiando a esta ciudad a un futuro cada vez más incierto. De ahí nuestro asombro de que Juárez se enfade porque más de 7000 linenses hayan dejado de confiar en él y en el que ahora es su partido.
Sea como fuere y al margen de las patéticas actuaciones que, como esta de la Plaza de Toros de La Línea, haga en el futuro el equipo de gobierno PP, el PSOE linense se congratula de que nuestro monumento se haya salvado de la voracidad urbanística y expoliadora de unos gestores que están demostrando día a día su incapacidad y su tendencia a mentir a los ciudadanos sin el menor reparo.