El PSOE linense se congratula de que por fin el Ayuntamiento haya hecho frente al pago del primer plazo de la deuda que se mantiene con la Junta de Andalucía, la cual adelantó los aproximadamente 540.000 € que le correspondía pagar al Ayuntamiento linense por el 40% del total de la obra, deuda que durante más de un año ha retrasado la apertura de la citada instalación deportiva.
Como todo el mundo sabe, debido a los antecedentes de morosidad del equipo de gobierno en diversas actuaciones de las administraciones central y andaluza, como lo fueron los 600.000 euros destinados a subvencionar el llamado Punto Limpio y que nunca han devuelto o el dinero destinado a la remodelación del Mercado de la Concepción, que tampoco ha sido devuelto, la Junta de Andalucía optó por pedir un aval bancario como garantía de pago de la citada deuda. El natural recelo de las entidades bancarias ante tan mal pagador como es el Ayuntamiento hizo que éste haya necesitado casi medio año en conseguir el aval bancario.
Esta lamentable situación, que no es otra cosa que el producto de la ruina en la que el equipo de gobierno del PP ha sumido a nuestro consistorio y que viene conllevando un detrimento y perjuicio claro para los linenses, no puede interpretarse de ninguna otra manera.
El PSOE linense quiere expresar su asombro al ver cómo el alcalde dice ufanamente que el Ayuntamiento está cumpliendo con lo pactado con la Junta de Andalucía.
Basta hacer un análisis de la cronología de asuntos como la piscina cubierta o los terrenos del hospital comarcal para darse cuenta de la falsedad de la afirmación de Juárez, que se ha conformado como un hábil demagogo especialista en “ darle la vuelta a la tortilla “ para adjudicarse méritos ajenos y echarlas culpas de sus meteduras de pata a los demás, normalmente a los socialistas.
En cualquier caso el PSOE linense se alegra de que por fin los linenses puedan disfrutar de las instalaciones de la nueva piscina cubierta, aunque lamenta que, como en casi todos los casos, el equipo de gobierno de Juárez haya optado por dar la concesión de la piscina cubierta municipal a una empresa privada que, además de no poder demostrar ninguna experiencia en la gestión de este tipo de instalaciones, no garantiza unos precios asequibles y razonables para los ciudadanos linenses.