Parece mentira que el Partido Popular lleve gobernando la ciudad de La Línea tantos años y no haya aprendido nada sobre los usos y valores democráticos. Seguramente será debido a que han abandonado estos valores en beneficio de los gestos y las actitudes del GIL, dote que aportaron Juárez y su equipo al PP en el extraño maridaje que se formalizó hace algunos años.
La primera obligación del equipo de gobierno es detectar los problemas de la ciudad, sobre todo cuando afectan a la salud pública como ocurre con la extraordinaria proliferación de cucarachas y ratas.
En segundo lugar, el equipo de gobierno municipal debe atajar el problema utilizando los mecanismos de los que dispone, en concreto, un Plan de Choque inmediato y urgente que cubra las actividades de Desinsectación, Desratización y Desinfección (DDD)
En tercer lugar ,debe desarrollar el adecuado Plan de Lucha Antivectorial del que carece la ciudad de La Línea y que desde hace años viene dando lugar a la aparición masiva de roedores y artrópodos, sobre todo en época estival, precisamente cuando necesitamos presentar nuestro mejor aspecto a los posibles visitantes.
Nuestra obligación como grupo de oposición es vigilar la acción de gobierno, detectar los problemas y proponer las adecuadas soluciones. Y en ello estamos.
Así funciona la democracia, señores del PP. Solamente falta que ustedes impulsen las soluciones a los problemas de salud que padece La Línea con las plagas de cucarachas y de ratas, y hasta ahora no lo están haciendo.
También deberían ustedes asumir responsabilidades políticas ante tanta ineptitud en la gestión de la salud pública, porque gobernar no es solo cobrar grandes sueldos a fin de mes sin hacer nada.