El PSOE linense quiere expresar su profunda preocupación por los más que fundados rumores que indican que el equipo de gobierno ha tomado la decisión de rescindir el convenio con las empresas Sermasa y Pau, encargadas hasta ahora del mantenimiento, conserjería y limpieza de los colegios de primaria de nuestra ciudad.
Hace pocos días expresamos nuestra preocupación al saber que el Ayuntamiento debía alrededor de dos millones de euros, hecho que provocó que Sermasa y Pau tomaran la decisión de no pagar las nóminas a los trabajadores hasta que el Ayuntamiento no pagara al menos algo de la deuda.
Ante nuestra inquietud, la respuesta del concejal Gabriel Gonzálvez fue acusarnos de alarmistas, al mismo tiempo que aseguraba que las relaciones entre la empresa y el Ayuntamiento eran buenas y que no había ningún problema.
Si se confirmara la decisión del equipo de gobierno de rescindir el citado convenio, se constataría por un lado la desastrosa gestión del equipo de gobierno de Juárez que una vez más, y ya van tres, obligan a una empresa que presta satisfactoriamente sus servicios a abandonar nuestra ciudad por la morosidad de Juárez y su equipo de gobierno y, por otro lado, la facilidad con la que los concejales del PP mienten descaradamente a los ciudadanos y a sus representantes, porque nadie puede creer que si el Sr. Gonzálvez mantiene que no hay problema con las empresas el día 17 de Octubre en la prensa quince días después Juárez decida suspender el convenio con Sermasa.
Lamentablemente vemos cómo de nuevo Juárez utiliza la estrategia de no pagar a las empresas para que éstas intenten cobrar su deuda a través de un contencioso que puede durar años y que seguramente pagaran las corporaciones venideras y así buscar una nueva empresa que financie esta política suicida e irresponsable que pone en peligro el futuro de muchas familias linenses.
Desde el PSOE entendemos que este acto de irresponsabilidad que pondría en peligro el sustento de más de cien familias linenes no puede corresponder más que a una situación desesperada de un equipo de gobierno que, preso de su ineptitud y su falta de rigor y de la delicada situación judicial de algunos de sus más significativos miembros, ve cómo se acerca su final