sábado, 24 de noviembre de 2007
El PSOE de La Línea ha querido hacer una valoración de la última remodelación del equipo de gobierno de Juan Carlos Juárez.
Esta remodelación, que no olvidemos obedece no a un criterio de operatividad sino por necesidad tras la dimisión de un concejal imputado junto al alcalde de varios graves delitos, es otra pirueta de Juárez para intentar mantener a flote un barco que hace aguas por todos lados.
Basta un somero análisis de los cargos y personas adscritas para darse cuenta de que este apaño no tendrá mucha vigencia ni tampoco buen fin.
En primer lugar se hace notorio la decisión de poner la mayoría de áreas de mayor relevancia e importancia en manos de un concejal que demostró públicamente su comportamiento antidemocrático y su actitud violenta, ambas características que excluyen a cualquiera no sólo de responsabilidades sino de representación de ciudadanos. Lamentablemente el PP, en el último pleno y con una actitud cobarde, impidió el debate de la agresión de Manuel Aguilera a un ciudadano al votar en contra de la urgencia de la moción presentada por el PSOE.
Últimamente advertimos cómo la mano dura del gilismo se va notando en las actuaciones del equipo de gobierno así como en los comunicados del PP, en los que se usan insultos hacia los socialistas que denotan la falta de recursos y de argumentos de un equipo de gobierno que sabe que tiene los días contados y que se debate en una lucha interna en la que los defenestrados amenazan con dimisiones como en el caso de Rosario García o claman por su sueldo como fue el caso de Teresa García Mellado.
Y la escenificación más clara de este caos es la adjudicación de la Delegación de Hacienda al concejal Francisco Muñíz. A nadie escapa que éste es un traje que le viene grande a este señor que evidentemente no tiene ni la preparación ni los conocimientos necesarios para ejercer como Delegado de Hacienda.
Para el PSOE linense es curioso que este cargo, que dada la delicada situación financiera lo normal sería adjudicarla a una persona má scualificada en este tema, , sea adjudicada a alguien que no está preparado ni tiene experiencia alguna en este campo.. La inmediata conclusión, a la vista del reparto de responsabilidades que ha hecho Juárez, es que el poder se concentra en los antiguos Gilistas, quedando Juan Montero, Paqui López y Alejandro Sánchez( los únicos que quedan del antiguo PP ) alejados de los órganos de decisión y con un papel poco menos que figurativo.
Como conclusión, para el PSOE linense estos movimientos del equipo de gobierno aventuran una tocata y fuga del alcalde, al igual que lo ha hecho Carlos Ruiz Calama, que dejará al Ayuntamiento de La Línea en una situación más difícil si cabe de la que ahora se encuentra.
Publicado por psoelalinea @ 8:24
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