El Secretario General del PSOE de La Línea, Miguel Tornay ha manifestado públicamente su sorpresa ante la nueva estrategia del Alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Carlos Juárez Arriola, al intentar que el PP le incluya en las listas al Senado para evitar sus responsabilidades judiciales. “Esta idea de Juárez de presentarse a la candidatura del Senado para lograr el status de aforado me parece escandalosa y desvergonzada. Los partidos políticos, incluso el PP, no están para sacarle las castañas del fuego a nadie y menos cuando se tienen problemas con la justicia como en este caso. Los partido están para servir a los ciudadanos aunque este alcalde debe entender que están para servirle a él”.
En cualquier caso, añadió el Portavoz Socialista, el solo hecho de que el Partido Popular contemple siquiera esta posibilidad resulta inaudito. Plantearse que en la candidatura al Senado vaya un hombre que está imputado en el turbio asunto “Roseworld” u “Operación Hércules”, como le llama la UDYCO, en el caso de los contratos y otros en los que existen acusaciones por delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, maquinación para alterar en el precio de las cosas en subasta pública, cohecho, delito contra la hacienda pública, desobediencia al cumplimiento de una resolución judicial, etc. y que además tiene retirado el pasaporte, lo que le impide salir de Europa, y prohibición expresa de la jueza de abandonar territorio nacional, supondría la mayor burla que el PP podría realizar contra nuestro sistema democrático y los ciudadanos de nuestro país.
Para Tornay los cinco años que se lleva oyendo a Juárez diciendo que colabora con la justicia y que está deseoso de que se convoquen los juicios, han resultado ser solo una burda justificación para quedar bien. Ahora que sabemos que está presionando al PP para conseguir el acta de senador y que, en el mejor de los casos, se retrase la acción de la justicia, no podemos evitar lamentar que semejante alcalde esté al frente de nuestro ayuntamiento con el paraguas del PP, un partido que se supone democrático pero que es capaz hasta de llevar imputados en sus listas. Da la impresión de que Rajoy y Arenas no encuentran entre las filas de su partido personas con menos lastre con la ley y que cualquiera vale para la Cámara Alta. Es difícil de entender que saquen a Ruiz Gallardón y se planteen meter a Juárez. Cosas de la derecha