El secretario general del PSOE y portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de La Línea, Miguel Tornay, quiere salir al paso de las declaraciones del diputado nacional del PP, José Ignacio Landaluce.
Para el político socialista las declaraciones de Landaluce son un ejemplo claro del cinismo de este partido en este asunto. Quiero recordarles a todos los ciudadanos del Campo de Gibraltar que muy recientemente el diputado del PP en el Parlamento Europeo Gerardo Galeote aseguró que, si Mariano Rajoy, ganaba las elecciones, "lo primero que hará" será disolver el Foro Tripartito de Diálogo. Está claro que sobre las relaciones con Gibraltar el PP no se aclara. Ahora sale a la palestra el Sr. Landaluce exigiendo un celeridad en un asunto que ellos durante 8 años de gobierno de la derecha ni quiera habían contemplado. Me parece bochornoso que a estas alturas del proceso el Sr. Landaluce se acuerde ahora de los ex trabajadores de Gibraltar y de sus herederos. Desde mi punto de vista, el PP está absolutamente desautorizado. Ni hicieron nada cuando tuvieron la oportunidad y ahora se suman a una demanda de los herederos en la desde un principio ni siquiera creyeron. Además tuvieron el descaro de votar en contra de una moción de los socialistas presentada tanto en el Senado como en el Ayuntamiento de La Línea para que el Gobierno del Sr. Aznar adelantara el dinero a los extrabajadores. Es incomprensible que no nos reconozcan a los socialistas este trabajo en este asunto tan complicado de los atrasos de las pensiones de los ex trabajadores en Gibraltar, asunto al que le hemos dado solución, y en el que estamos en el último paso del proceso.
En esta misma línea, Miguel Tornay se felicitó por el triunfo socialista tanto en Andalucía como en España. Visto las actuaciones contradictorias y sin rumbo del PP, los campogibraltareños y los linenses tenemos que estar tranquilos, al menos se han asegurado durante cuatro años con su voto políticas progresistas que tienen como principal objetivo la defensa de los intereses de los ciudadanos. Los casos de los ex trabajadores y del de sus herederos son claros ejemplos de que los gobiernos socialistas pueden presumir de una sensibilidad social que los gobierno de derechas carecen