domingo, 13 de abril de 2008

Si algo ha caracterizado a este primer año de mandato del Gobierno de Juárez en el Ayuntamiento de La Línea ha sido, por una parte, las dificultades económicas resultantes de su gestión y, por otra, los temas judiciales pendientes, que afectan muy directamente a miembros del equipo de gobierno del PP y principalmente al alcalde. Ambas circunstancias se han venido arrastrando desde el mandato anterior, pero es ahora cuando parecen manifestarse con más rotundidad. La consecuencia principal de esto es la crisis generalizada de la institución que afronta  a duras penas sus responsabilidades de gobierno y de gestión.

Claros ejemplos de ello son las aprietos por las que atraviesa el Ayuntamiento para hacer frente a sus necesidades financieras y de recursos tanto humanos como materiales. La reestructuración de locales, en los que los trabajadores municipales desarrollan su labor, los atrasos en los pagos con las empresas concesionarias de recogida de basuras, servicio de playas, limpieza y servicio de conserjería de colegios y bomberos, las dificultades para hacer frente a las nóminas de los trabajadores municipales, y el abandono de proyectos esenciales para el futuro de la ciudad son problemas que este equipo de gobierno ha convertido en crónicos. Hasta el momento, Juárez no ha sabido dar respuesta de un modo contundente a esta situación. Tanto es así que el acuerdo logrado con el Ministerio de Hacienda al poco tiempo fue incumplido. Esto ha hecho que las retenciones para compensar la deuda con Hacienda se vuelvan a aplicar desde este mes, cosa que ineludiblemente va a repercutir de nuevo en los ciudadanos. Este incumplimiento denota la falta de responsabilidad de este equipo de gobierno del PP y la incapacidad de garantizar la estabilidad económica necesaria para un buen gobierno de la ciudad.

Por otra parte, la inestabilidad institucional que supone todos los casos judiciales en que nuestros gobernantes están presuntamente implicados tiene como primera consecuencia el abandono de sus responsabilidades públicas al estar más preocupados en su futuro personal.

El Partido Socialista cree necesario e inaplazable la resolución de esta crisis generalizada, pues la gravedad de la misma está alcanzando proporciones colosales. Evidentemente, la solución pasa por una remodelación del equipo de gobierno y de la filosofía del mismo, que tenga como principal objetivo recuperar el prestigio institucional del Ayuntamiento y el saneamiento de las arcas municipales. Es por ello por lo que Juárez debería reconsiderar su continuidad en política y asumir con su marcha la responsabilidad ante el pueblo de La Línea de este caos.


Publicado por psoelalinea @ 20:16
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