domingo, 13 de abril de 2008

Pronto hará un año de la celebración de las últimas elecciones municipales y ya se pueden hacer algunos análisis sobre la gestión del equipo de gobierno y sobre todo valorar el nivel de cumplimiento del programa electoral que les dio 14 concejales en las urnas.

Con su acostumbrada parafernalia, el PP se dedicó a vender proyectos, incluso algunos que ni eran suyos, como el nuevo puerto deportivo de Poniente, para convencer a los linenses de que ellos, a pesar de la ruina en la que han hundido al Ayuntamiento, eran la mejor opción de gobierno de la ciudad.

Uno de los proyectos estrella del que alardeó Juárez y los suyos fue la construcción de una nueva ciudad deportiva, un proyecto que prometía instalaciones deportivas para todos incluyendo hasta pista de ski y de patinaje sobre hielo, así como un nuevo estadio para la Balona y sedes para todas las asociaciones deportivas.

Alrededor de aquel proyecto se movieron, siempre de la mano del concejal Manuel Aguilera, promesas de miles de euros para los clubs deportivos y miles de personas viniendo a practicar deporte a La Línea y a comprar en los muchos miles de metros que iban a ser destinados a tiendas de material deportivo, así como Centros de Alto Rendimiento y otras grandezas que como siempre han quedado en promesas. Si en algo se ha señalado como referente el equipo de gobierno del PP es en el incumplimiento de promesas y acuerdos.

Para el PSOE linense, ahora, cuando el estado de quiebra del Ayuntamiento es más que evidente, parece que el equipo de gobierno está demasiado ocupado en sus luchas internas y en ver de dónde saca dinero para pagar las nóminas de los trabajadores municipales como para pensar en instalaciones deportivas.

La última noticia que tuvimos de la tan cacareada ciudad deportiva fue que el Sr. Aguilera anunció que a finales de año daría información y pormenores del proyecto prometido y nunca realizado. Hasta la fecha no se ha vuelto a saber del proyecto, como de tantos otros con los que el PP auguraba una ciudad perfecta y con superavit. Nada más lejos de la realidad. En lugar de eso, los ciudadanos sólo encuentran un caos jamás visto en el gobierno local, un alcalde y varios concejales imputados por graves delitos y una quiebra del Ayuntamiento que augura el fin del GIL-PP, único responsable de la difícil situación, de la venta de la práctica totalidad de los terrenos municipales y de la deudas que hipotecarán a La Línea durante décadas.

A estas alturas muchos ciudadanos ha llegado a convencerse, viendo las consecuencias de la política de Juárez y lo suyos, que la campaña con la que llegaron al poder no eran más que mentiras, bien aderezadas y difundidas por los medios de comunicación públicos puestos a su servicio.


Publicado por psoelalinea @ 20:18
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