domingo, 01 de junio de 2008

A raíz de los resultados de las elecciones municipales de 2007, el PSOE se erigió como la única alternativa posible a la opción conservadora representada por el PP. La cohesión interna, un claro liderazgo y la labor coordinada de un numeroso equipo de militantes y simpatizantes fueron recompensados con 8.565 votos, más de un 30% del total. Por su parte, el PP revalidó su mayoría absoluta, aunque perdió un considerable apoyo popular. De los 21.713  votos obtenidos por este partido en 2003 se pasó a 14.145 en 2007. La distancia en votos entre la oposición y el PP se estrechó considerablemente y apenas sobrepasó los 1.200 votos. Era evidente que el 27 de mayo supuso un punto de inflexión en la distribución de las fuerzas políticas de la Corporación linense. De entre ellas, el PSOE fue el partido que obtuvo una mayor subida: más de 11 puntos en términos porcentuales.

El programa electoral con que nos presentamos a la opinión pública se caracterizaba por un fuerte contenido social y por una buena dosis de realismo, en contraposición al continuismo ramplón de los proyectos artificiosos del PP. Además proponíamos un exhaustivo plan de saneamiento de las arcas municipales y una reconciliación sincera con el Estado y la Junta.  En este sentido, el PP se había encargado de interpretar el papel  de víctima ante estas instituciones enarbolando un linensismo falso, insultante y peligroso para aquéllos que criticaban sus modos de entender y gobernar los asuntos municipales, algunos de ellos llevados a cabo de manera presuntamente ilegal.

El análisis político llevado a cabo por el Partido Socialista no sólo reconocía la desesperada situación económica e institucional del Ayuntamiento sino que daba soluciones concretas y factibles a ambos problemas a la vez que proponía un compromiso serio con los linenses.

Pasado un año de las elecciones, podemos afirmar, sin ningún género de duda, que la crisis institucional y económica que veníamos anunciando en el mandato anterior se ha agravado y extendido preocupantemente. La responsabilidad de este empeoramiento es exclusiva del Partido Popular y del liderazgo del Sr. Juárez. Pues en ningún momento han sido capaces de poner freno a las mismas políticas de despilfarro y burla de la legalidad, que caracterizaron los mandatos anteriores. En estos últimos meses, tanto los problemas judiciales como los económicos se han agudizado.

En noviembre de 2007, dimitió el concejal de Urbanismo, Ruiz Calama, por su imputación de gravísimos delitos en el Caso Roseworld. Imputación, dicho sea de paso, de parecidas características a las del Sr. alcalde en el mismo caso y de otros tres concejales del PP que, sin embargo, han optado por continuar aferrados a su sillón.

Por otra parte y en este mismo sentido, se han de señalar para vista oral, en corto espacio de tiempo, varios procedimientos judiciales en que los protagonistas principales son el alcalde, el concejal Manuel Aguilera y varios miembros de la Policía local que ostentaron responsabilidades vitales en la dirección de la Seguridad Ciudadana, como por ejemplo, el Sr. David Iria en los casos del coche destrozado o en el de las multas y otros tantos funcionarios presuntamente implicados en el caso de las contrataciones de miembros e interventores del GIL, como el Sr. Vicente Lara Batlleria, precisamente en estos momentos jefe de personal del Ayuntamiento linense . Por otro lado nosotros y toda España ha visto el lamentable espectáculo de un Policía Local de La Línea agrediendo impunemente a un ciudadano, un hecho que no es sino la punta del iceberg de una situación que hemos ido denunciando durante años.

En el orden económico, la deuda reconocida del Ayuntamiento linense asciende a la friolera cantidad de más de 80 millones de euros, entre los que destacan las deudas a la Hacienda pública y a las concesionarias de servicios fundamentales para la ciudad. No obstante, a principios del mandato se logró un acuerdo con el Ministerio de Hacienda por el que se aplazaban las retenciones en compensación a la deuda con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, acuerdo que no sólo rompieron pasado un mes de la firma sino que han continuado sin cumplir con sus obligaciones fiscales desde la fecha del acuerdo.

Esta situación ha llevado al anuncio de una reducción drástica de la plantilla de trabajadores del Ayuntamiento, reducción que parece aplicarse tan sólo a personal de oficios y servicios, limpiadoras, auxiliares administrativos y personal de la UATE y no al cuantioso personal cuyos emolumentos suponen una carga gravosa para los presupuestos municipales, a la vez que una proliferación del endeudamiento con cajas y banco a través de innumerables operaciones de tesorería. Esta línea de actuación del Partido Popular se debe, en primera instancia, a la venta de casi todo el patrimonio municipal, en otro tiempo fuente principal en la que se sostenía la política despilfarradora y megalómana del PP.

Ejemplos claros de estos delirios de grandeza son los proyectos estrella con los que el PP se presentó a la elecciones: el Macroproyecto de la ciudad deportiva, la reconstrucción del Fuerte Santa Bárbara, la zona aeroportuaria, y el Puerto deportivo de Poniente.  A este respecto todo el mundo ha podido comprobar que el Macro proyecto de la Ciudad Deportiva era otra Megatrola más del PP-GIL, el fuerte de Santa Bárbara está excactamente en la misma situación, la zona aeroportuaria está en un suspense indefinido al presentar suspensión de pagos la empresa favorita y preferida del señor Aguilera, que por cierto también está imputada en el caso Roseworld, y el proyecto del nuevo Puerto Deportivo, una iniciativa de la Autoridad Portuaria y una empresa privada en la que el Ayuntamiento intenta apuntarse méritos que no son suyos. En definitiva una campaña electoral basad en la mentira, una mentira que ha sabido mantener la Radio Televisión Municipal que pagamos todos y que  sigue sin hablar de estos pufos del PP linense. Ya se sabe, cada cual pone un precio mensual  a su dignidad.....


Publicado por psoelalinea @ 8:16
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