El PSOE de La Línea quiere manifestar su parecer ante el patético comunicado en el que el PP linense pretende crear una guerra interna en las filas socialistas.
No hay que ser muy observador para darse cuenta de que este comunicado no es más que un triste e infructuoso intento de debilitar a la alternativa al gobierno de Juárez y de desviar la atención sobre lo que realmente preocupa a los ciudadanos, es decir, el endeudamiento crónico de nuestro Ayuntamiento, con empresas que se van porque no se les paga, la sombra de los despidos sobre cientos de trabajadores, las imputaciones del alcalde y sus concejales y una inestabilidad interna en el equipo de gobierno que demuestra el agotamiento político del PP y la falta de entendimiento de sus miembros.
El argumento del PP es tan absurdo como insostenible. Hace muchos años que el PSOE de La Línea goza de una cohesión y una salud tan evidente que el PP no está dispuesto a permitirlos sin lanzar falsas historias para intentar parar el claro avance y apoyo de nuestro partido entre la ciudadanía. Cuando un partido tiene problemas internos los ciudadanos lo saben porque algo así no se puede ocultar, y eso ocurre ahora precisamente con el PP. Los ciudadanos ven lo que pasa entre los concejales. Algunos como Rosario García sale a los medios mostrando su desacuerdo con el alcalde, algo que antes no había ocurrido nunca. Se filtran las oposiciones de Soler y Escuadra a la política oficial del Ayuntamiento y es fácil escuchar las críticas de los originarios peperos como Alejandro Sánchez, Juan Montero o Paqui López. Esa si es una situación real y no inventada por otro partido y es además fruto lógico de las innumerables dificultades económicas y judiciales de este peculiar gobierno
Bastan estos datos para darse cuenta de la burda maniobra del Partido Popular que no ve la forma de quitarse de encima la mirada de los ciudadanos ante su desastrosa gestión. Por eso, el PSOE linense recomienda a los populares que si quieren ver malestar y conspiraciones, pongan oído a los corrillos en el Ayuntamiento y en las tertulias de algunos de sus compañeros de partido.