martes, 30 de septiembre de 2008

El PSOE de la Línea ha querido analizar la situación política del alcalde, Juan Carlos Juárez, dentro de desastre de gestión que tiene hundido al Ayuntamiento en una incertidumbre continua.

            Es de todos conocida la poca credibilidad de este peculiar político venido del GIL marbellí y que obtuvo el control del PP en 2003 a cambio de la alcaldía linense.

            Aquél pacto fue visto con buenos ojos por el PP de Javier Arenas, ávido por obtener la mayoría en la Diputación Provincial y en la Mancomunidad de Municipios. Una vez que han pasado los años, parece que aquellos sueños han desaparecido. Una y otra vez el PP ha visto cómo no obtenían la mayoría en ninguna de las instituciones, con el agravante del batacazo electoral de Juárez al obtener, según lo que votaron los ciudadanos, seis concejales menos que en 2003.

            Este hecho, unido a la cada vez más larga lista de imputaciones del alcalde y sus concejales en procesos judiciales que pueden significar su inhabilitación e incluso la entrada en prisión, ha provocado que el PP, en toda su escala jerárquica, haya decidido darle la espalda a Juárez, como ya lo hicieron en la campaña electoral de la Elecciones Generales.

            Resulta grotesco que el pomposo alcalde que se vanagloriaba de ser el candidato más votado de España, el referente de la provincia que iba a enseñarle a Landaluce y a los demás cómo se gana las elecciones, el aspirante a todo, a obtenido, tras el reciente Congreso del PP celebrado en Córdoba, un rotundo cero patatero, es decir, no le han dado ni un triste puesto dentro del organigrama del partido. Incluso políticos de pueblos de mucha menos entidad que nuestra ciudad, han obtenido representación en los órganos regionales del PP andaluz.

            Para el PSOE linense este es el indicio más claro de que el PP ha dado por finiquitada la franquicia del GIL en La Línea  y que Juárez, inmerso en un futuro más que incierto, tendrá que vérselas con la justicia sin el paraguas que en su día le ofreció un PP presto a vender su alma por obtener el poder.

            Creemos que en estos momentos, al mirarse al espejo, el Sr. Juárez puede entender el justo campo semántico de la palabra “ baladí “ que tanto gusta usar.


Publicado por psoelalinea @ 12:42
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