El Portavoz del Grupo Municipal Socialista, Miguel Tornay, ha querido valorar la situación del servicio de limpieza asumido recientemente por el Ayuntamiento tras la marcha de la anterior empresa, harta de ver cómo el Ayuntamiento no pagaba hasta llegar a tener una deuda de 10 millones de euros.
Las afirmaciones de Aguilera son completamente falsas, comentó Miguel Tornay. La bajada de la calidad del servicio ha sido notoria y protestada por los ciudadanos y las asociaciones vecinales.
Además de este detrimento en el servicio, lo que sí han advertido el cambio de calidad han sido los trabajadores de la limpieza, que después de años trabajando con una empresa seria y eficaz, han pasado ha trabajar en condiciones más que reprochables.
Entre una larga lista de defectos e incorrecciones, prosigue el concejal socialista, podemos comentar el lamentable estado de los camiones de limpieza, que están saliendo a trabajar con los cinturones de seguridad rotos, con los estribos rotos y cuarteados, con el consiguiente peligro para los trabajadores que van montados en ellos, a la mayoría de los vehículos les falta alguna luz, algunos carecen de freno de mano, los trabajadores van a realizar su labor con chandalls y vaqueros porque no se les proporciona ropa de faena apropiada, tampoco hay ropa de agua para el invierno, tienen que trabajar con guantes de obra lo que dificulta asir las bolsas de basura y un vehículo de barrido automático que lleva meses con los amortiguadores en mal estado.
En cuanto a las instalaciones el panorama no es mucho mejor. La basura es amontonada en un recinto del Zabal, como ya denunciamos en su momento, y las dependencias para los trabajadores están de pena. La dejadez y la ineficacia del equipo de gobierno ha llegado al punto de ni siquiera sustituir las bombillas que se funden, como ocurre en la zona de duchas para los trabajadores.
Este dessatre de gestión viene a confirmar el carácter falso y manipulador de las declaraciones del concejal Manuel Aguilera cuando se atreve decir que ahora el servicio está mejor que cuando estaba la empresa concesionaria, aunque después de tantas mentiras no hace falta explicarle a nadie la poca o nula credibilidad que puede tener este señor después de tantos compromisos incumplidos, entre ellos el de dimitir, cosa que nunca hizo ni tendrá la honestidad política de hacerlo nunca.